Las ciudades están hechas por sus ciudadanos

Las ciudades están hechas para gozárselas. Así es, y debe ser para todos: los veinteañeros y los más viejos. Cada interacción que tenemos -por más básica que sea- desde comprar unos chicles en la gasolinera hasta participar en la carrera del fin de semana, puede pasar a ser un gran rato; si tan solo observamos un poco más. Incluso si solo usamos la calle para recorrer unos cuantos pasos, aun así generamos una breve interacción con la ciudad en donde nos encontramos. Entre más satisfechos nos sintamos y entre más placentera sea esa interacción, nuestra participación en la ciudad será mayor. Y es que las ciudades están hechas por sus ciudadanos. No importa que tan grande sea un territorio, la grandeza de las comunidades está hecha por sus miembros.

Hace algunos días, estaba escuchando un episodio del Podcast, The Urbanist. Trataba de cómo crear una ciudad saludable (How do you create a healthy city?). En resumen, se hablaba de que existen arreglos y decisiones urbanísticas que contribuyen directamente a crear una ciudad que sea buena para nuestro cuerpo y mente.

Es importante entender cómo funciona el cerebro al momento en que interactuamos con la ciudad. Nick Tyler, Ingeniero Civil y Profesor de University College London, se ha dedicado a la investigación de cómo funciona la interacción de las personas con el ambiente que los rodea. Tyler explica cómo responde el cerebro a los estímulos que recibe en la calle. El cerebro del ser humano funciona de una manera instintiva, donde recibe datos de la calle en cada mínima interacción que realiza y a su vez, desecha la mayoría de esos datos. No obstante, los datos que guarda, son aquellos estímulos que nos llaman la atención y que naturalmente disfrutamos. De ahí la vital importancia de desarrollar una ciudad que al final, sus habitantes disfruten. Las investigaciones de Tyler y su resultado son mucho más profundas (les aconsejo leer un poco sobre las investigaciones, son fascinantes), claro está; pero el punto está hecho y es claro.

Se trata de tener una mejor calidad de vida. Si la gente puede salir y recibir aquellos estímulos que hacen que tenga una mejor calidad de vida, entonces nos sentiremos más felices, más seguros, los negocios funcionarían mejor y estaremos más ansiosos de interactuar con la ciudad y sus habitantes.

Por distintas razones, San José, al igual que otras tantas ciudades en Latinoamérica, se han quedado atrás en buscar esa ciudad divertida, atrevida y más viva. Puede ser por esa cola conservadora que arrastramos, culturalmente hablando. Pero vemos ciudades en nuestro hemisferio que han hecho lo suyo para romper con esa herencia anticuada y hoy representan un destino espectacular para sus visitantes y ciudadanos: Bogotá, Buenos Aires, Medellín, México DF, son referencias de ciudades que tiene mucho que ofrecer y que a su paso, cada vez duermen menos. Desde ofertas gastronómicas interminables, eventos culturales diarios, más y mejores prácticas de movilidad, son solo algunos ejemplos de la carta que tienen estas ciudades; que no por casualidad encabezan el medallero.

Pensando en las ciudades que no duermen. Si tomamos en cuenta que pasamos el día trabajando y después del trabajo, refugiados en nuestras casas, limitamos los momentos para disfrutar la ciudad a los fines de semana. Se hace claro que las ciudades con vida después del atardecer tienen mucho más para entregar. La noche tiene una connotación negativa desde los inicios de la civilización, y por alguna extraña razón, aún se cree que alguien que esté afuera de la casa a altas horas de la noche “nada bueno debe estar haciendo”. Para algunos, vida urbana nocturna pondría a la billetera en dieta; pero la realidad es que si se hace correctamente, para la mayoría de los actores, la engordaría. La economía nocturna, puede generar números muy interesantes, trabajos y una excelente fuente de ingresos para los gobiernos locales.

La movilidad es otro de los aspectos más importantes, en cuanto a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Había una era donde las ciudades se basaban en una fórmula que le servía a todos, donde las personas únicamente se movían a horas muy específicas. Pero hoy, las ciudades son más parecidas a una selva, llenas de diversidad, distintas culturas y grupos con necesidades muy diferentes. Por eso la movilidad debe ser un punto principal en la agenda.

El común denominador de las ciudades que hoy lideran la lista son calles seguras, soluciones de transporte público eficientes y una vibrante agenda cultural. Evidentemente en Costa Rica hay mucho por hacer. Como desarrolladores somos una ficha vital en el juego. Fuera de la inversión en los puntos más claros para la interacción de los ciudadanos con las ciudades (que en nuestros países hace siglos paso a manos de la parte privada) somos los más aptos para la innovación y sostenibilidad de nuestras ciudades.

Sostenibilidad, soluciones integrales del uso de los recursos, diseño, cultura, entre tantos otros temas. Tenemos mucho mas de que hablar. El tiempo es oro, pero siempre podemos sacar un rato. ¡Hasta la próxima!

Cover Photo Credits: Street Artist Aakash Nihalani.

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